Bienvenidos

¡Hola!

Somos Juancar, Rosalía y Rocinante y queremos invitaros a viajar con nosotros alrededor del mundo

Recortada
Cascadas de Calandula, Angola

Salimos de Utiel (Valencia, España) el 23 de abril de 2017 en dirección sur…

Cruzamos a Marruecos y desde allí fuimos trazando nuestra ruta hacia el sur de África, visitando veintiún países a lo largo de la misma. Tras veinte meses en el continente africano, embarcamos a Rocinante desde Durban (Sudáfrica) y volamos hacia Montevideo (Uruguay) para continuar nuestro viaje en Sudamérica.

Aquí nuestra ruta completa por África:
Y aquí nuestra ruta —hasta abril de 2020— por Sudamérica:

 

Desde que salimos, hemos recorrido más de 67.000km, atravesando montañas (Atlas marroquí, Monte Camerún o la Cordillera de los Andes), desiertos (Sáhara, Namib y Kalahari), el Sahel, la sabana africana, el bosque tropical, la selva paranaense, la puna atacameña, el chaco americano, así como grandes ríos como el Níger, el Congo, el Zambeze, el Paraná o el Paraguay… En todo tipo de carreteras y caminos… algunas muy malas, otras malísimas y las más, inexistentes.

Hemos cruzado los trópicos de Cáncer (en el Sáhara Occidental) y de Capricornio (en Namibia, Botsuana, Sudáfrica, Mozambique, Paraguay y Argentina) y el Ecuador (en Gabón), llegando al punto más suroccidental del continente africano: Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica) y también al punto más al sur de África: Cabo de las Agujas (Sudáfrica), donde se unen los Océanos Atlántico e Índico.

Nos hemos topado con lluvias tropicales, hielo, viento, sol abrasador, temperaturas máximas de 45ºC (río Orange, Namibia) y mínimas de -10ºC (Cordillera de los Andes, Argentina), porcentajes de humedad relativa del 1% (desierto del Namib, Namibia) y del 99% (selvas ecuatoriales de Nigeria o Camerún y selva misionera en Argentina).

Cabo de Agujas 2018
Cabo de Agujas 2018

Hemos conocido a pueblos ancestrales como los Bereberes en Marruecos, los Touaregs en el Sáhara Occidental o los San (o bosquimanos) en Namibia y Botsuana. Nos hemos dejado seducir por las mujeres Himba y Dzemba del norte de Namibia y nos hemos sumergido en las culturas Bantú, Zulú, Xhosa o Guaraní.

Nos hemos alimentado de funge, xima, attieké, pap, mawiyas, chipa, empanadas, pinhaos, mandioca en todas sus variantes, arroz, arroz y más arroz, cabra, cordero y cerdo, frango y peixe grelhado. Hemos probado el vino de palma, el zumo de anacardo o las larvas de gusano fritas… todo comidas locales típicas de las regiones por donde hemos pasado. Y nos hemos deleitado con el té en Marruecos, la piña en Togo, los cocos en Mozambique, los mangos en Senegal, los anacardos en Guinea-Bissau, las langostas y las ostras en Angola y el Congo, el asado en Argentina y Paraguay…

Hemos dormido más de 1000 días bajo el cielo en playas vírgenes, desiertos, poblados, cascadas, bosques de cedros, cocoteros, baobabs y pinos, en montañas, la selva tropical, la infinita sabana, a orillas de lagos y ríos, en arenales, ciudades, a nivel del mar y a más de cuatro mil metros de altura, en salares, humedales y algún que otro lugar nauseabundo. Hemos pasado noches en compañía de leones, elefantes, hienas, hipopótamos y chacales.

Y, por supuesto, hemos dejado un poquito de nuestro amor y del amor de todos los que han colaborado en cinco proyectos solidarios —la mayor parte de ellos de índole educativa— en Marruecos, Senegal, Costa de Marfil, Namibia Botswana y Paraguay.

KCA Botswana 2018
KCA Botswana 2018

Y seguimos recibiendo abrazos… pues nuestro camino nos lleva irremediablemente a encontrarnos con personas sonrientes, de las que continuamente nos despedimos con abrazos que nos sacuden el alma.

Ahora mismo estamos en España. La emergencia sanitaria mundial nos atrapó en la Isla de Tierra del Fuego, en Chile cuando viajábamos en dirección al punto más austral del continente. Ahora, aprovechamos este parón obligatorio para estar con los nuestros y dar forma y vida a nuestro libro. Queremos compartir con el mundo la huella imborrable que África dejo en nosotros.

Nuestra intención es regresar lo antes posible a Chile (donde Rocinante sigue esperándonos) y continuar nuestro viaje por el continente americano desde Ushuaia hasta Alaska. Y después Asia —quién sabe por dónde ni cuándo— a fin de alcanzar de nuevo Europa.

Si queréis saber un poquito más, seguid leyendo. Nosotros, encantados.

¡Un fuerte abrazo!

Juancar, Rosalía y Rocinante